La Adopción está pensada para proporcionar una familia a niños y niñas que carecen de ella o que teniéndola, no pueden permanecer en la misma por distintos motivos, garantizándoles a través de esta nueva relación familiar la atención necesaria para su desarrollo.


Llevar a cabo un proceso de adopción conlleva la tarea de integrar un nuevo modelo de familia, la familia adoptiva
. Prepararse para la adopción es una toma de conciencia de las implicaciones inherentes a la adopción (comunicación al menor de su condición de adoptado, la familia de origen del menor, historia previa…). La integración de los menores con su nueva familia no es sencilla, y para ello, como padre/madre es necesario estar preparados. La adopción es algo que da frutos a largo plazo, ya que los menores requieren de un periodo de adaptación, y puede que las expectativas que se tenían sobre el menor no se vean cumplidas.


Antes de tomar la decisión de adoptar es importante el abordaje del cierre de la vía biológica, es decir, la despedida de ser padre/madre de forma biológica. Este apartado es especialmente importante para aquellas personas que desean adoptar tras someterse a Tratamientos de Reproducción Asistida, donde no han logrado el objetivo deseado.

En ocasiones, existe un planteamiento de la adopción aun estando en tratamientos. Sin embargo, no es lo más adecuado la “compatibilidad de proyectos”, es decir, llevar a cabo el proyecto de adopción con el de búsqueda del/la hijo/a biológico/a. Esto es debido a las necesidades propias de la adopción, debiendo haber sido resuelto el duelo de la infertilidad, pasar un tiempo de aceptación, recomponerte del duro proceso y, pasado un tiempo, abrir espacio a un nuevo proceso, la adopción.

 

Cuando no tienes resuelto el duelo, puedes proyectar en el/la menor las necesidades propias de un/a hijo/a biológico/a, negando las inherentes a la adopción: evitar la comunicación al menor sobre sus orígenes, su lugar de procedencia, sus rasgos, su condición de adoptado/a, su familia biológica, especialmente su madre biológica, evitando abordar los temas relacionados con el embarazo; “en qué barriguita estuvo el/la menor”.

La evitación y negación de estos aspectos conlleva una serie de consecuencias: el/la menor crece desde la inseguridad, genera sentimientos de vergüenza por su identidad, asimila que los temas relacionados con la adopción son “tabúes” de los que no se pueden hablar ni preguntar…siendo esto dañino para el/la menor.

A continuación podéis encontrar el enlace de la Junta de Andalucía donde vienen recogidos los pasos para realizar una adopción:

http://www.juntadeandalucia.es/organismos/igualdadypoliticassociales/areas/infancia-familias/adopcion-nacional/paginas/requisitos-adopcion.html

 

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