La Navidad es una época que nos sirve como referencia de unos años a otros. Es fácil recordar lo que hicimos el año anterior, e incluso 15 años atrás, con quiénes y dónde estábamos, en qué trabajábamos, dónde vivíamos, la salud propia y la de nuestros seres queridos… Muchos de nosotros pedimos deseos para el año siguiente y proyectamos la imagen del deseo cumplido para el próximo año, pero… ¿Qué ocurre cuando al año siguiente me encuentro en la misma situación? ¿Qué ocurre cuando mis expectativas no se han cumplido?

Con un diagnóstico de Infertilidad, cada año que llega la Navidad, se produce una actualización, es decir, un recordatorio de que el embarazo no se produce. Es el deseo no cumplido. La situación se repite un año más: sigo sin estar embarazada. La frustración y la tristeza afloran como estados de ánimo principales en estas “felices fechas”.

La Navidad es una época donde la polaridad Alegría-Tristeza coge fuerza. Es frecuente que nos acordemos de los seres queridos que ya no están, o de los que no llegan, y entremos en tristeza, y en otros momentos, tengamos alegría, pudiendo pasar del llanto a la alegría.

Además, durante estas fechas nos encontramos con un entorno familiar, en el que existen personas con las que nos permitimos mostrarnos tal y como estamos en cada momento, y personas con las que no, hecho que me genera un conflicto interno.

Cómo puedo afrontar la Navidad

No existen recetas mágicas para afrontar lo que la Navidad nos pone por delante ante una exigente felicidad, un entorno no elegido por nosotros/as y una situación no deseada: la no llegada del bebé. Lo que a una persona le hace bien, para otra es doloroso…esto depende de los caracteres, pero sí tenemos herramientas:

1- Nivel Mental: Validar nuestro DUELO

El hecho de buscar un embarazo cuando éste no llega estamos en continuas pérdidas, son duelos que se van acumulando. Al llegar las Navidades y ver que no tengo mi bebé los sentimientos de duelo se intensifican. Es importante validar nuestros sentimientos, tenemos derecho a estar tristes y frustrados/as por la no llegada del bebé.

¡¡¡Tengo derecho a estar triste!!!!

2- A nivel Emocional: Medita

Además de entender mentalmente que estamos en duelo, es importante escucharnos, conectarnos y tomar conciencia de lo que realmente nos ocurre por dentro: si nos ponemos tristes, enfadados/as, frustrados/as, alegres, animados/as. “Esto es lo que siento”, Me siento triste porque no consigo quedarme embarazada…Me siento frustrado de que no logremos un embarazo… Me duele ver a mi prima embarazada… Me siento enfadada por el comentario de mi suegra…Me siento alegre por recibir cariño de mi pareja, de mi madre, me siento bien de ver a personas que quiero y hace tiempo que no disfruto de su presencia…

¿Cómo me siento? Meditar me ayudará a saberlo…

3- A nivel de Acción

  • Abandonar la Rumiación: Continuar en un bucle de pensamientos negativos no ayuda a salir del estado emocional en el que nos encontramos. Para ello, puedo tomar nota de aquellos pensamientos que llegan a mi cabeza, con la conciencia de que una vez que los escribo sé que no es necesario retomarlos, sé que no se me van a olvidar, pues quedan escritos. De esta forma, dejo espacio en mi cabeza para que entren nuevos pensamientos positivos.
  • Actividades Distractorias: Una vez aceptada la emoción desagradable, como la tristeza, puedo desarrollar actividades que me hagan sentir mejor siempre que no olvidemos y sigamos siendo leales a nuestra emoción.
  • Actividades Solidarias: Ayudar a otras personas nos ayuda a sentirnos mejor, y en Navidad existen numerosas actividades para ello.
  • Experimentar sensaciones intensas: un baño caliente, un concierto musical…
  • Hacer deporte: aumenta nuestro bienestar.
  • Proporcionarnos Estímulos Positivos: tomar un helado, disfrutar de un paisaje de la naturaleza, escuchar una melodía agradable…
  • Pasar de la “queja” a la “creatividad”: La queja nos desempodera, le damos poder a la otra persona, a la sociedad, a Dios, etc. Abandonar la queja, desarrollar la creatividad conociendo nuestros propios recursos nos empodera.
  • Pensamiento Positivo: Ver el lado bueno de la Navidad, esta época tiene su parte buena: las personas creyentes pueden orar con más frecuencia, las vacaciones pueden darnos descanso, ver a familiares y/o amigos lejanos en la distancia

Esperemos que este artículo pueda ayudar a las personas que lo necesiten. Para una atención especializada os esperamos el equipo de Gesfera con coach expertas en Infertilidad.

Silvia Gil Rueda
Psicoterapeuta Experta en Infertilidad
Presidenta de Gesfera